Antonio Gómez: "Te sientes muy sólo porque tienes una responsabilidad para la que sólo estás tú"

Conocido en la comarca por llevar 29 años como secretario del ayuntamiento de Coirós, los que han tenido trato con él le consideran una persona cercana y entrañable, un “solucionador de problemas” que sabe de su trabajo como nadie, honrado y modesto, a pesar de haber estudiado derecho en Santiago junto a figuras como Mariano Rajoy. Nos descubre como es el ayuntamiento en el día a día, sus opiniones sobre su trabajo y el mundo actual, y como ahora que no está lejos su jubilación contará con el tiempo necesario para cumplir su deseo de aprender a tocar el piano.

- ¿Es un Coirós diferente cuando empezó a ahora?
- Han cambiado muchas cosas, ya a nivel general cambiaron los ayuntamientos, el trabajo se multiplicó muchísimo, gracias a que existen los ordenadores porque sino sería imposible con el personal con el que contamos realizar el trabajo. Ahora nos cuesta mucho pero vamos trampeando. Bueno, nos ayuda y a veces entorpece porque los programas que hay son muy complicados para un pueblo tan pequeño.
- ¿Cuándo comenzó no había nada de informática?
- Nada de nada, hacía la contabilidad a mano, con una sumadora, que sólo sumaba y restaba, y cuando multiplicabas te salía el número de multiplicados. Las fotocopiadoras existían pero no llegó a los ayuntamientos hasta mediados de los 80, hacíamos las copias a mano.
- ¿En competencias les han ido asignando más con el paso del tiempo?
- Sí, en Vilasantar o Monfero si te dedicabas 15 días a la contabilidad hacías la de todo el año, hoy en día esto es imposible, tienes que tener a una persona dedicada a la contabilidad exclusivamente. Bueno, realmente las competencias son las mismas sólo que ahora se hace de manera diferente, recuerdo contratar obras del Plan de Obras y Servicios municipal de la Diputación, y a lo mejor en una mañana contratabas todas las obras, y ahora te lleva un mes o más. Antes tenías hecho un pleno, le cambiabas el nombre y ya está, se presentaban las tres ofertas y elegías la mejor. Ahora te presentan la oferta, luego hay que realizar una valoración, volver a notificar, es un follón y mucho tiempo. Ahora prácticamente no estudio un nueva ley en el ayuntamiento, lo tengo que hacer en casa, no tengo tiempo, y como yo todos los compañeros.- ¿Tiene relación con otros secretarios de la comarca?
- Sí, nos reunimos cada par de meses a comer y parece una comida de trabajo, porque todo el mundo tiene sus dudas o problemas. Es que te sientes muy sólo porque tienes un responsabilidad para la que sólo estás tú, y al ver que otros tienen las mismas inquietudes o inconvenientes, pues te ayuda a llevarlo para delante porque sino se hace un poco duro.
- ¿Es un trabajo duro?
- Más que nada es por la soledad del puesto, si hubiera dos secretario, o un secretario y un interventor pues ya es distinto puedes comentar las cosas con otra persona que tiene un preparación parecida a la tuya.
Lo solucionas también porque usas mucho el teléfono para llamar a compañeros o a la Diputación, que por cierto, es una verdadera maravilla.
- ¿Opina qué la Diputación es una “maravilla”?
- Sí, cuando oigo que se quieren cargar las diputaciones me parece la aberración más grande que hay, creo que no tiene sentido ninguno sólo por hacer una política de cambio, si tanto problema hay porque tiene muchos gastos reduce los diputados y los gastos, pero no lo puede asumir la Xunta, no es lo mismo.
- ¿Cree que un ayuntamiento pequeño no podría manejarse sin la Diputación?
- No, no podría vivir sin la ayuda de la Diputación. La Xunta, no, nosotros tenemos experiencia en cuestiones con ésta administración, y no es ni por asoma la mitad de efectiva de lo que es la Diputación.
 Primero, la Diputación es cercana, segundo estuvo formada siempre por personas que estuvieron en ayuntamientos y saben como va la cosa; en la Xunta se diluye todo, hay un técnico que sabe de su campo pero del resto no tiene ni idea, y menos de lo que pasa en los ayuntamientos. En la Xunta te pueden ayudar pero sólo cuando tienes un problema grave, por ejemplo, de legislación, algo muy específico, pero en el día a día no saben.
 En la Diputación tenemos mucho servicio útil y nos hace falta más.
- ¿Cree que la Diputación se queda pequeña?
- Sí, para lo que es el servicio a los ayuntamientos, necesitamos mucho apoyo técnico, sobretodo, en temas de contabilidad y de programas informáticos, incluso en cuestiones de desarrollo de la administración electrónica y de desarrollo del portal de transparencia, del perfil del contratante, de la página web del ayuntamiento, nosotros no tenemos sede informática, yo no soy un informático, aquí no tenemos ninguno, todo esto fue un mundo completamente nuevo, nosotros lo vamos asumiendo. Lo que establece la nueva normativa de procedimiento en los municipios pequeños ahora mismo es imposible hacerlo. No podemos tener todo informatizado.- ¿La nueva ley les obliga?
- En teoría tendríamos que hacerlo todo de forma informatizada, pero es imposible, es más, en una noticia que leí el otro día decía que el único juzgado que estaba cumpliendo la administración electrónica a raja tabla, pues le ha pasado igual a los juzgados, ha desistido y vuelve otra vez al papel.
- Risas, ¿no daban abasto?
- Lo que ocurre es que llegan los documentos digitales y lo primero que hace un juzgado es imprimirlo, y eso lo terminaremos haciendo todos.
- Me puede poner un ejemplo...
- Bueno si funciona bien tardas poco, pero en una ocasión para publicar un anuncio en el Diario Oficial de Galicia, tardé más de dos meses porque era un programa que era imposible firmarlo. También esto ocurre porque era algo de la Xunta, si tuviera que ver con la Diputación al día siguiente de avisar del problema tendría a alguien que habrían enviado para solucionarlo.
- Por lo que deduzco, ¿qué funciona bien?
 
- Sí, pero tendría que funcionar más, necesitamos más gente para el día a día. En el sentido que para solucionar problemas es muy útil, pero en el apoyo para ayuntamientos a la hora de utilizar programas complicados como el de contabilidad, deberían contar con más personal.
 - Entonces a su generación,  ¿les cuesta el mundo digital?
- No es que no podamos, siempre dije que a mi un aparato no me iba a poder. Me parezco a mi padre con 70 años empezó, se leyó las instrucciones del ordenador y practicando aprendió. De las generaciones que no han nacido con la informática sólo puede aprenderlo la gente que es muy cabezona, y como yo lo soy y mi padre también lo era, pues íbamos saliendo para delante.
- ¿Cree usted que las cosas han cambiado tanto?
- Por ejemplo, este ayuntamiento en los últimos años cambió muchísimo. Aquí se recogía la basura en un bidón con un tractor como mucho una vez a la semana, lo normal era cada quince días, y ahora la recogida se realiza de una manera ordenada y casi diaria. Después, tenemos abastecimiento de aguas casi al 100%, y un sistema de saneamiento que ronda el 80% de los núcleos de viviendas de todo el municipio, en la zona rural esto era impensable cuando yo empecé, bueno es que nadie se hubiera imaginado que pudiéramos llegar ha estar como estamos ahora. También hay que tener en cuenta que es la idea que ha tenido el alcalde, siempre dijo que “porque un ayuntamiento pequeño no podía llegar a tener los mismos servicios básico que tenía una gran ciudad”.
En este sentido ha habido un cambio brutal, cuando empecé en Monfero que tiene una extensión enorme, cuando llegaba el dinero para los planes grandes que nos daban, el criterio para repartir el dinero era según los niños que podían acceder a los colegios. Si había que hacer varias obras se tenía en consideración y se elegía la obra que permitía o favorecía que un número más elevado de niños fueran al colegio. Como verá no era un criterio político para nada, era de necesidad; hoy es impensable que haya un niño que no pueda ir al colegio.
 - ¿Podría contar una historia curiosa que le haya pasado?
- Curiosos es cuando nos llaman porque se han quedado sin luz y hay que llamar al electricista, por problemas con una tarjeta en un cajero, los horarios de la farmacia, etc., y cosas así que no son nuestra competencia, pero lo haces encantado. Es muy diferente un ayuntamiento de un sitio pequeño al de una gran ciudad, aquí hay mucha cercanía, por eso a mí me gusta trabajar en Coirós. A mi me ofrecieron un puesto en la Xunta, me rompieron mucho la cabeza para que me fuera hace varios años, muchos compañeros míos se fueron pero yo fui resistiendo porque a mi me gustan mucho las relaciones humanas y el contacto con la gente. Quizá en la Xunta estaría mucho más tranquilo con mis vacaciones fijas, y aquí las cojo si lo puedo hacer y sino no, pero no pasa nada, prefiero estar donde estoy.
- ¿Te consta que la gente te tiene mucho cariño y aprecio?
- A ver, la gente es como todo, depende como tú seas la gente se comporta contigo de la misma manera, salvo los indeseables que siempre los hay en todos lados. Creo que con todo el mundo más o menos me porté bien, siempre pensé que quien está por fuera de la puerta podría ser mi padre, mi madre, cualquier familiar, y que si vienen pidiendo ayuda pues hay que dársela porque a ti te gustaría que hicieran lo mismo. El vecino tiene que estar amparado en todo lo que se pueda, aunque hay cosas que es imposible y que no tiene nada que ver con el ayuntamiento y aún así les apoyas y les orientas.
Aunque siempre están los indeseables de los que hablaba que les has tratado igual que a todo el mundo, e incluso con camaradería y aún así te dan la puñalada, a mi me han denunciado a la fiscalía por 8 o 9 nueve delitos diferentes que no eran ciertos e incluso algunos no estaban ni tipificados en el código penal, quisieron ir a por el alcalde y como no podían contra él en las urnas, porque saca una mayoría aplastante siempre, intentaron atacar por otro lado.
Bueno, en definitiva, tu trabajo lo puedes hacer de muchas maneras y ceñirte exclusivamente a lo tuyo, o como soy yo, en el sentido de que estoy aquí para servir al público, soy un funcionario y tengo que funcionar.
- En su forma de trabajar….
- Dependes mucho del alcalde, del concejal o el político que te toque y yo tuve mucha suerte, con los alcaldes que tuve siempre me entendí muy bien, podíamos discutir porque teníamos diferentes ideas pero dentro de la cordialidad. Un alcalde siempre tiene que tener sentido común y no todos lo tienen, que no es el caso de los alcaldes con los que he trabajado.
- En el día a día, ¿cómo es el trabajo?
- Pues es muy monótono, lo interesante son las personas que vienen que cambian todos los días, por lo demás lo que estamos haciendo todos los días es mover papel.
- La nueva generación de secretarios, ¿qué le parecen?
- Sí tengo contacto, por ejemplo, con el de Paderne tengo muy buena relación y ha heredado el puesto de su madre que era de mi misma promoción, le tengo cariño porque me llevaba muy bien con su madre y se parece mucho a ella. También han venido varios jóvenes en prácticas como el de Laracha, Boimorto, etc., ya es otro mundo, los que llegan nuevos con una situación de jubilación a largo plazo lo pasan mal por el exceso de trabajo. Lo que si hacen es tener algún compañero en el cuerpo con más experiencia con el cual se entienden mejor y consultan mucho sus dudas. A los jóvenes siempre les doy un consejo, les recomiendo que cuando hagan una interpretación de una ley o un informe las conclusiones siempre tiene que estar fundamentadas y razonadas dentro de la legalidad, tienen que tener la opción de que sí ese informe llega a un juzgado siempre tengan el razonamiento adecuado para defender su postura. Tengo contacto con algunos jueces y les digo que los jueces no sois Dios, también os equivocáis como cualquiera, porque a que juez no le han revocado una sentencia, en derecho no hay nada blanco, ni negro, hay muchos grises, además, si tú haces un informe y ocurre que estaba equivocado o no es el criterio que siguen los tribunales, no tienes porque estar siendo un delincuente.
- ¿Qué opina de la existente corrupción política?
- Creo que no se puede generalizar como están haciendo en la actualidad, por ejemplo, Pablo Iglesias dice “el PP es un partido corrupto”, podrá tener algunas personas corruptas, pero el partido en sí no es corrupto por definición, además ahora parece que sólo hay corrupción en un partido y de los demás no se habla cuando estas viendo que lo hay en todos los lados. Yo tuve suerte porque por lo que he vivido con los políticos, si se les puede llamar así en estos ayuntamientos pequeños porque no son profesionales como tal de la política, estoy muy cerca de ellos, y creo que ninguna de las personas con las que he trabajado han sido corruptas, ni tuvo ningún acto de corrupción. Para mí la corrupción es darle algo a alguien que no se lo merece y sacar además un beneficio de ello, no lo veo tan generalizado como dicen.
- ¿Qué va ha hacer cuando se jubile?
- No tengo ningún problema tengo varias aficiones. Me encanta la lectura y ahora saco el tiempo de donde puedo, me gusta arreglar muebles antiguos de madera, me encanta la música, posiblemente haga lo que siempre desee que es aprender a tocar el piano. Cuando me jubile, con estas aficiones, tener tiempo para viajar y estar con mi familia, me llega de sobra.
- ¿Cree que le van a echar de menos?
- Creo que algo sí, sobretodo, en el trato personal porque me relaciono mucho con la gente, en el profesional igual otro vendrá que bueno me hará.
- ¿Cree que le van a echar de menos por qué le gusta su trabajo?
- Quizá sí, porque a la gente se le nota cuando disfruta con algo. Cuando estoy por ahí y oigo que alguien dice algo de Coirós ya pongo la oreja, para mí es mi segunda patria, nací en Betanzos y soy muy betanceiro, pero Coirós es mi segunda casa. Aquí hay muchísimas personas que apreció y hay niños que he visto crecer que les tengo mucho cariño, le coges cariño a todos.

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