El embalse, un paraíso para las aves

­Siete años lleva el ayuntamiento de Abegondo organizando rutas ornitológicas a través del Aula da Natureza de Crendes bajo el nombre de Ruta Ornitológica del Bosque Animado. María Carmen Iglesias, es la técnico de medio ambiente y la que guía a los visitantes por esta ruta que visitan cada año cientos de personas entre los meses de septiembre a junio.Hoy muchos colegios y asociaciones se ponen en contacto con el ayuntamiento para demandar estas rutas e incluso, como apunta la técnico, hay padres que las demandan para celebrar el cumpleaños de sus hijos de una forma especial.
Tal y como explica María Carmen, la temporada otoño-invierno es la mejor para observar las aves llegadas de otros países, pudiendo observar desde la garza real al cormorán marino. En primavera, apunta la técnico de medio ambiente, las aves que se pueden observar son de menor envergadura y menos fácil de avistar.
Para disfrutar del turismo ornitológico que tan de moda está, simplemente necesitamos unos prismáticos y mucha paciencia. Es así como, sobre todo los fines de semana, en el observatorio ornitológico de Abegondo nos podemos encontrar con muchos aficionados observando y otros fotografiando a los ejemplares más llamativos, tales como la garceta, un ave completamente blanca.
Ejemplares también poco habituales como los moritos que pudo ver Mª Carmen Iglesias hace unos seis años, un ave andaluza muy poco habitual por Galicia pero que sorprendió ese año con una escala inusual que no ha vuelto a repetir. También se dejan ver, de vez en cuando, alguna cigüeña.
Los interasados en participar en una ruta guiada, solo tienen que enviar un correo electrónico a aula.natureza@abegondo.es y solicitar la ruta. Las rutas pueden oscilar desde hora y media a dos horas y media.

 Los anilladores, admirados por los más pequeños
Los pequeños que participan en la rutas escolares quedan impresionados por el trabajo de los anilladores. Aunque no es algo que siempre coincida, sí que hay ocasiones que aprovechando la presencia de los anilladores, los escolares se acercan a descubrir su trabajo. “Se sorprenden cuando les enseñan las aves que cogen en las redes, como las pesan, las anillan y como miran si están bien. El poder observarlas desde muy cerca y después soltarlas, les llama mucho la atención”, explica la técnico de medio ambiente que, durante la ruta guiada hace mucho hincapié en la flora y les enseña como, entre las plantas que hay en el monte, algunas como el Rucus Aculeatus, una planta que ya existía en la época de los dinosaurios.
Desde el Grupo Píllara, que realizan anillamientos en el embalse, señalan que cada vez son más los aficionados que se acercan a Abegondo para observar las aves, debido a que el embalse se ha convertido en lugar de descanso para especies ocasionales como son el Carricero Políglota, que se vió el año pasado, o el pájaro moscón que cayó hace dos años en las redes de anillamiento, observando que el pájaro ya contaba con una anilla sueca.
Especies muy habituales hace diez años, como la Focha o el Mergullón pequeño, han descendido considerablemente mientras crece el número de Espátulas, Carcetas y Milanos que cada año se acercan hasta el embalse.

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