«No tenemos lista de espera en ayuda a domicilio y atendemos a todos los que lo demandan»

Desde hace cuatro años Lupe Pombo dirige la concejalía de Bienestar Social e Igualdad. Una concejalía que esta psicólogo sanitaria de profesión, está gestionando acertadamente gracias a la experiencia laboral acumulada por una mujer que siempre ha trabajado en el ámbito de los servicios sociales.
 - Dirigir una concejalía tan amplia como la suya no debe ser fácil, porque al final tiene un montón de competencias delegadas.
- Sí, tenemos muchas competencias delegadas pero también  un gran equipo de profesionales.Nos ocupamos, entre otras cosas, de la ayuda a domicilio, ayudas de emergencia, acompañamientos de las trabajadoras sociales a los usuarios para tramitar ayudas y realizar los diversos informes, xantar na casa, teleasistencia así como la gestión de vivienda tutelada o el centro de A Escada y el Centro de Información a la mujer.
 Desarrollamos también un servicio de información, orientación y asesoramiento a familias en temas tan diversos como hábitos de vida saludable, temas de drogodependencias, violencia de género...
- Uno de los principales problemas a atender será la atención a familias con escasos recursos.
- Así es y para eso, las ayudas de emergencia están ayudando mucho. En 2016 estas ayudas han ido casi íntegramente al pago de alquileres, hipotecas y recibos, y eso hace que las familias puedan ir sosteniendo sus viviendas o mantenerse en las de alquiler.
En 2017 hay presupuestados 260.000 euros y, una vez aprobados los presupuestos municipales, se va a hacer una modificación del reglamento de las ayudas para incrementarlas a 1.300 euros al año, que aunque no es mucho, nos permite llegar a casi todas las personas que demandan esta ayuda y les ayudamos a que puedan mantener sus viviendas.
 - Culleredo cuenta con una comisión de deshaucios. ¿Cómo está funcionando? 
- Culleredo fue pionero en la creación de esta comisión. Desde que se creó la comisión de deshaucios, a finales de 2012, se han atendido más de un centenar de casos y el 70% de ellos fueron resueltos de forma satisfactoria.
No vamos a decir que no  hayan perdido la vivienda, pero sí que han tenido un resultado favorable. Fuimos capaces de conseguir las daciones en pago previo a que la ley las estipulara como obligatorias.
En Culleredo no se oye hablar mucho de deshaucios porque se llega a acuerdos previos a una situación tan dramática.   - Cubiertas las necesidades básicas, otra parte importante del presupuesto de la concejalía se va para el centro A Escada. ¿Cómo está funcionando?
- Es el único de toda la provincia y está ocupado al 100% con 20 usuarios. El centro, cofinanciado con la Diputación, está destinado a personas con discapacidad psíquica no severa pero que requieren una atención constante.El centro ofrece talleres de formación ocupacional, talleres de habilidades sociales, afectivo-sexuales y hay un servicio de apoyo a las familias. Este año enfocamos el centro como ocupacional o preocupacional para que los usuarios desarollan una actividad laboral.
- ¿Y cómo está funcionando este cambio?
- Perfectamente. Los chavales están encantados, tienen la autoestima mucho más alta y sienten que hacen un trabajo que es útil. Tienen muchísimos encargos porque hacen, en invierno, adornos de Navidad y, en verano, regalos para comuniones, bautizos y bodas preciosos. Desde aquí animo a la gente a que conozca sus trabajos y les hagan encargos.
 - Uno de los programas a los que se destina una parte importante del presupuesto es a la ayuda a domicilio. ¿Se está atendiendo toda la demanda?
- En estos momentos hay 266 personas con servicio de ayuda a domicilio, no tenemos lista de espera y se atiende a toda aquella persona que demanda el servicio.
 Este año vamos a sacar a contratación el servicio de ayuda a domicilio y se ha hecho también un incremento de la cantidad económica para seguir dando atención a todos los ciudadanos que lo necesiten.
Culleredo es el ayuntamiento que más invierte en este servicio, como demuestran los 900.000 euros presupuestados este año para el servicio. De hecho, es el programa que más fondos se lleva de la concejalía.
A través de las ayudas de dependencia, y después de varias reuniones con la Xunta, hemos conseguido también que nos aumenten las horas de ayuda a domicilio pasando, en 2016, de 1.902 horas a las actuales 2.404. Aún no se cubre al completo la demanda, sigue habiendo lista de espera y de los usuarios de ayuda a domicilio todavía hay muchos esperando la ayuda de la dependencia. Actualmente la Xunta está dando servicio a 65 personas de esas 266 que tenemos en ayuda a domicilio.
- Un servicio hacia los mayores o personas con dependencia que se completa con Xantares y Teleasistencia. ¿Cómo están funcionando estos dos servicios?
- Unas 60 personas hacen uso del servicio de Xantar na casa, un programa que tenemos conveniado con la Xunta, y unos 65 del servicio de teleasistencia que ofrecemos a través de un convenio con la Diputación.
 - Además de Servicios Sociales, dirige usted la concejalía de Igualdad, ¿qué acciones se están desarrollando desde el CIM?
- Aunque hay tres fechas muy concretas en las que se organizan más actos relacionados con la mujer, como el 8 de marzo, el 15 de octubre y el 25 de noviembre,  la verdad es que las técnicas trabajan de forma constante en los colegios en contenidos de igualdad todo el año.
 Es algo básico porque, si uno no incide desde la infancia y desde la educación temprana en este tema, es muy difícil que podamos cambiar las conductas que se están dando en estos momentos.
- ¿Hacia donde debe ir el trabajo hacia esa igualdad real? 
- Además de la labor más cercana al vecino que debemos hacer los ayuntamientos, las administraciones, tanto central como autonómica, deben dotar de presupuestos las leyes y las acciones que hagan falta.
 Hay colectivos que piensan que la responsabilidad es solo de la administración pero yo creo que la responsabilidad debe ser compartida entre la sociedad y la administración. La administración tiene muchísima responsabilidad, pero también es cierto que si todos estos valores no se enseñan dentro de las familias, es muy poco probable que los niños de ahora consigan vivir en una auténtica igualdad.
 Con una educación desde la infancia, con una buena dotación de efectivos económicos que nos permitan hacer labores de prevención y, en los casos más extremos, de intervención, podríamos avanzar muchísimo, pero aún queda mucho por hacer.
- Un deseo de igualdad real que choca con los casos de violencia de género que se dan a diario en este país y que afectan, en muchos casos, a chicas muy jóvenes. ¿Cómo está la situación en Culleredo?
- De los talleres que hacen las técnicas de igualdad con la juventud, nos impactan los casos de violencia de género que se están dando entre chicas jóvenes que no alcanzan los 18-20 años. De hecho, en Culleredo, se intervino este año con una menor por violencia de género asociada a las redes sociales, que es quizás uno de los aspectos más alarmantes en estos momentos.También se trabaja con otras cuatro jóvenes que tienen conductas que ellas ven como normales, probablemente, pero que son indicios de algún tipo de violencia. Los adolescentes tienen por costumbre identificar como violencia solo las agresiones físicas pero no las relacionan con insultos, control de las redes sociales... para ellas los celos son una muestra de cariño cuando es uno de los síntomas principales de una posible violencia de género.
- ¿Qué datos registra Culleredo en relación con la violencia de género?
- En 2016 el CIM tuvo 269 usuarias, de las que 40 fueron atendidas por motivos de violencia de género.
- Una atención a la mujer que, en el caso de Culleredo, se completa con esa vivienda tutelada que gestionan.
- Es una vivienda abierta a mujeres de diferentes ayuntamientos, aunque tienen prioridad las de Culleredo. Allí hay una educadora que desarrolla programas educativos con las mujeres y sus hijos y, el año pasado por primera vez, con el objetivo de prevención y protección de la infancia, conveniamos tres plazas con el Emilio Romay que nos sirven para que las mujeres tengan un lugar que les ofrezca una guarda de día para sus hijos y facilitarles a ellas el acceso al mercado laboral o a una formación.
- ¿Cómo se gestiona una concejalía que aborda los problemas más importantes de la sociedad cullerdense?
- Estamos en una situación muy delicada, con una situación económica compleja y, muchas veces, no podemos dar la respuesta que nos gustaría. Cuando no podemos dar esa respuesta nos sentimos frustados pero si es cierto que, con el trabajo de los técnicos y la política social del concello de Culleredo, estamos consiguiendo que nuestros vecinos sobrelleven la situación de la mejor forma posible al tiempo que estamos poniendo las bases para salir de esta situación de crisis.
- ¿Por dónde pasará el futuro de los Servicios Sociales?
- No lo sé. Eso va a depender de la famosa ley de racionalización de las administraciones públicas. En principio, según la ley, los Servicios Sociales serían competencia de la Xunta de Galicia que podría delegarlos, delegando también los presupuestos, y los ayuntamientos solo nos ocuparíamos de las situaciones extremas de vulnerabilidad y de la información y asesoramiento.
 - ¿Pero no tiene mucho sentido?
- No tiene ninguno, teniendo en cuenta que habría que derivar a todo el mundo a la Xunta, y que son los educadores y trabajadores sociales los que conocen a las familias y quienes mantienen ese contacto directo.
Entendemos que servicios muy específicos, como el CIM, podrían centralizarse pero los servicios sociales tienen que funcionar desde los municipios porque cada ayuntamiento tiene sus peculiaridades y debe poder desarrollar los programas que se necesitan en cada ayuntamiento.
- Después de cuatro años al frente de la concejalía, ¿qué mejoras le gustaría poner en marcha en Servicios Sociales?
- Servicios Sociales de Culleredo tiene, en estos momentos, muchos programas y muchas líneas de intervención abiertas con las que se intenta dar solución a las demandas sociales que nos llegan. Contamos, además, con un tejido asociativo muy alto que complementa toda la labor que no se puede hacer desde el ayuntamiento.
¿Qué nos gustaría hacer? Si bien es cierto que se ha trabajado un poquito en la protección de la infancia, yo creo que sería un tema a trabajar de forma fuerte con la puesta en marcha de actividades que les diesen a los padres la oportunidad de conciliar la vida laboral y familiar, pero  los presupuestos y la imposibilidad de contratar a gente nos impide hacerlo.Trabajar también con las familias, en materia de víctimas de violencia de género, haciendo talleres de búsqueda de empleo o  acompañamiento a las mujeres, siempre que la Xunta ayudase en la financiación.
También habría que mejorar el tema de vivienda social que, aunque no es competencia de los ayuntamientos, necesita un mayor impulso. Es cierto que la Xunta ha habilitado muchísimos recursos pero nos exige a la administración local un esfuerzo de personal que no tenemos.
Todo esto son deseos porque hay que tener en cuenta que la ley nos prohibe contratar y llevar a cabo ninguna actividad que no estuviese en marcha previa a la ley, con lo cual es muy difícil implementar nuevos programas. 

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